¿Cómo tomar pedidos por WhatsApp sin que sea un caos?
Dejando de transcribir. Un bot toma el menú, el pedido y la dirección en la conversación, y el ticket entra al sistema como cualquier otra comanda. Quien contesta el teléfono deja de ser el cuello de botella, y el pedido llega a la cocina escrito igual que el de una mesa.
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WhatsApp ya es el canal donde tus clientes quieren pedir. El problema no es tenerlo, es atenderlo: alguien lee la conversación, teclea el pedido en la caja y contesta la siguiente. En hora pico eso no escala.
Los tres niveles, en orden de esfuerzo
1. Manual, con plantillas
Responder a mano con mensajes guardados. Cuesta cero y funciona hasta unos veinte pedidos al día. Su límite es la persona que contesta.
2. Menú en la conversación
Un bot que presenta el menú y arma el pedido. Requiere la API de WhatsApp Business y un número verificado. Aquí desaparece la transcripción, que es donde se pierde tiempo y precisión.
3. Pedido conectado al sistema
El pedido entra directo a la misma cocina que las mesas, con su precio de domicilio, su dirección guardada y su repartidor asignado. Es el único nivel en el que el canal deja de ser trabajo extra.
Lo que cuesta mandar mensajes
Meta cobra por conversación según el tipo. Lo importante para un restaurante: los mensajes de servicio dentro de las 24 horas siguientes a que el cliente escribe no se cobran. Los de iniciativa propia —una promoción— sí tienen costo por destinatario.
Qué automatizar y qué no
- Automatiza: menú, armado del pedido, dirección, confirmación y aviso de que el repartidor salió.
- No automatices: el reclamo. Un cliente enojado con un bot se enoja el doble; ahí conviene que entre una persona.
- Deja siempre salida a una persona. «Escribe *humano* para hablar con alguien» evita la mayoría de las malas experiencias.
Cómo lo resuelve 2POS REST
- 💬 Pedidos por WhatsApp — El cliente escribe al número del negocio y el pedido entra a la cocina.
- 🛵 Reparto propio — Sus entregas, su ruta y su liquidación, desde el teléfono.