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Menú por QR: cómo hacerlo bien

¿Cómo hacer un menú por QR que sí sirva?

Que no sea un PDF. Un menú por QR útil se actualiza solo, esconde lo agotado, muestra precios correctos por tipo de entrega y, si el restaurante quiere, permite ordenar. Un PDF escaneado hace lo contrario: obliga a hacer zoom y envejece a los tres días de impreso el código.

Actualizado el

Casi todos los menús por QR que se ven en México son un PDF de la carta. Funciona para no imprimir, y ahí se acaba el beneficio: no dice qué se acabó, no cambia de precio y se lee con zoom.

Las cinco cosas que hacen la diferencia

  1. 1Que salga del mismo catálogo que la caja, para que no haya dos versiones del menú.
  2. 2Que esconda lo agotado en el momento en que se agota, no al final del turno.
  3. 3Que se lea en un teléfono sin hacer zoom, con precios y descripciones legibles.
  4. 4Que muestre alérgenos: es la pregunta que el mesero contesta veinte veces al día.
  5. 5Que la dirección del código no cambie nunca, porque el QR ya está pegado en la mesa.

Ordenar desde el teléfono: cuándo sí

Dejar que el cliente ordene es lo que de verdad mueve la venta, porque la segunda ronda se pide cuando se le ocurre y no cuando pasa el mesero. Pero conviene encenderlo con dos frenos.

  • Que el pedido pase por la caja antes de entrar a cocina. Un pedido que entra solo acaba en la mesa equivocada tarde o temprano.
  • Que ordenar exija una prueba de que la persona está en la mesa: un código corto que dicta el mesero. Sin eso, el QR impreso es una llave permanente para cualquiera que le tome una foto.

El riesgo que casi nadie considera

Un código QR pegado en una mesa es público: se fotografía y se comparte. Si con ese código se puede ver la cuenta o agregar platillos, cualquiera puede molestar a un restaurante desde su casa. La carta puede ser pública sin problema; pedir, no.

Cómo lo resuelve 2POS REST

Preguntas frecuentes

¿Tengo que imprimir un código por mesa?

Sí, y conviene: el código identifica la mesa, así el pedido llega a la cuenta correcta sin que el cliente escriba nada. Un solo código para todo el restaurante obliga a preguntar en qué mesa está.

¿El cliente necesita instalar algo?

No. Es una página web: la abre la cámara del teléfono. Sin aplicación, sin registro y sin contraseña.

¿Qué pasa si el cliente no quiere usar el teléfono?

Nada: el mesero toma la orden como siempre. El QR es una opción más, no un reemplazo del servicio. Los restaurantes que lo presentan como obligación pierden a la mesa que no quiere usarlo.

¿Lo vemos con tu carta?

Media hora: montamos tus platillos, una receta y una mesa. Sales sabiendo si te sirve.

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